domingo, 15 de marzo de 2015


 
Y una se va resignando...
 Y una se va resignando...

A verte sin poder tenerte

A amarte y ni siquiera tocarte

A no sentirte 'aquí' en cada momento

A saberte en otro lugar, 'allá' en la lejanía…
 
Y una se va resignando…

A que tus labios no besen los míos

A que tus manos no se pierdan en mi carne

A que tu aroma tan solo lo conozcan mis sueños
 
Y una se va resignando

A morir cada día que va pasando

A  reinventar el amor flotando en el viento

A no sentir tu cálida mirada besándose con la mía
​ Y una se va resignando…

A tener que contener las lagrimas

A inventar noches de amor entre tus brazos

A acallar la tristeza, a enmudecer los anhelos
 
Y una se va resignando...

A reinventar caricias cada día

Solo para no oír gemir el alma herida 

por quererte tanto y ¡no poder tenerte vida mía!

María Sena
15/03/2015

7 comentarios:

  1. Un poema precioso lleno de sensibilidad, te felicito.Besicos

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    1. Gracias Charo, agradezco tu cariñoso comentario.

      Besicos

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  2. Tanta resignación puede producir mucho dolor Maria.
    Un beso.

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    1. Si querida Conchi, así es...

      Y una se pregunta, ¿valdrá la pena seguir amándole así?
      Y una se pregunta ¿sera que el amor es un dulce morir?

      Un abrazo.

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    2. Si querida Conchi, así es...

      Y una se pregunta, ¿valdrá la pena seguir amándole así?
      Y una se pregunta ¿sera que el amor es un dulce morir?

      Un abrazo.

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  3. Resignación ante esa ausencia de caricias, a contener esas lágrimas, a esa ausencia permanente que nos hace tanto daño y que convierten a la noche un amargo aliado de nuestros deseos incumplidos y de esa presecia constantemente imaginada.
    Preciosos Versos llenos de Ternura y Sensibilidad.
    Abrazos y Besines.

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    1. Gracias querido amigo por tan bello comentario.
      A veces querido Pedro, la noche vestida de ausencia
      se cuela en el alma y la pellizca hasta hacerla llorar.

      Es una una alegría verte por aquí, te envío cariños.

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