jueves, 12 de enero de 2017

Mirin...
Mirin me llamabas cuando aun eras...
Y aunque ya no eres, sé que aun me quieres...
Cuando te recuerdo amado padre
una inmensa ternura me invade.
Leíste mis primeras poesías,
A ti te conté mis inquietudes,
Te confesé mis vicisitudes,
Para mi eras la luz de mis días
Te fuiste en fría noche de reyes
¡Cómo te añoro padre querido!
Por el mar mi barca protegiste
En los vaivenes tú me ayudaste
¡Ya ves tú, con mis setenta años
todavía recuerdo tus manos,
fuertes, firmes y a la vez... ¡tan dulces!
Tú eras para mi padre querido,
el consuelo de mis desengaños.
sin ti, continúe navegando,
más casi siempre iba a la deriva
He sido un naufrago de la vida
sin timón y la vela partida.
¡Dios... en los remolinos me ahogo!

Somos náufragos en esta vida
y nunca llegamos a buen puerto
Navegamos por su agua bravía
hasta arribar al fin del mar muerto
María Sena.



Dueto;  soneto encadenado a Mirin


Tu padre sonríe abiertamente...

Tu bello poema le ha encantado.

Su rostro presume iluminado

al ver que lo recuerdas tiernamente.
Emilio

Si me ve, sonreirá tranquilamente

Ni tan solo un día yo lo he olvidado

Sabía su mal y lo había ocultado

¡Querido papa, mi papa valiente!
María

Los ojos de la niña se han llenado

de brillos de humedades muy sentidas,

al ver el equipaje de partidas.
Emilio

Las del corazón eran más sentidas

era un lloro triste y desencajado

tan amarga era... ¡que aun no lo he olvidado!
María


De; Emilio Medina y María Sena

lunes, 19 de diciembre de 2016


                   Queridos amigos, de corazón os deseo...





martes, 15 de noviembre de 2016

Encadenado de Magdalena y María



Mi valenciana
maestra de los haikus
entra el otoño.

Entre las flores
tus letras son hermosas
eres belleza.

Vergel de versos
esparces con maestría
pura dulzura.

Magdalema Marquez
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Solo aprendiza
tú fuiste mi maestra
más...¡soy tan torpe!

de ti aprendí
¡ni su nombre sabía!
tú me enseñaste

lo poco que se
lo sé gracias a ti
¡es obra tuya!

María Sena


miércoles, 2 de noviembre de 2016

¡No quiero sentir! Bueno...jajaja... No lo encontré verde pero ..¡es mar!



¡No quiero sentir!
¡El sol tiñe de oro el verde mar!

La caricia del astro lo alboroza...

Y mi alma embriagada de ti, solloza

Llora porque no la podrás amar...


La infeliz no te para de llamar...

Está triste, ¡de tu amor ya no goza!

Y ella una amarga y cruel sonrisa esboza

¡Te robo una sirena en la pleamar!


Mi amor, ya nunca te podré besar…

Y hoy cierro yo los ojos con tristeza…

¡No quiero sentir, no quiero pensar!


Olvidarte... ¡sería una proeza!

En el mar quisiera yo reposar...

¡Y así subsanar tamaña torpeza!


María Sena