¡
Addio amore mio ! Cingaro de mi vida...
tu
hija me ha avisado...he hablado con tu mujer...
Te
estás yendo y llamas..¡María! Tu sangre está mezclada
con
mi sangre..cíngaro mío...
Siempre
has estado en un rinconcito de mi corazón, nadie consiguió desplazarte.
La
vida paso y nosotros también., te estás marchando y no te puedo ver.
Una garra
me estruja
el corazón, y un dolor amargo
me hiere el alma.
La
vida no fue buena con nosotros tuvimos mala suerte,
pero yo ya sabía que
siempre me
has querido ,
Ahora con un hilo de voz delante de toda la familia
y desde la
cama del hospital
y a tantos kilómetros...¡lejos! hemos hablado y me has dicho ,
con voz entrecortada
y apenas audible,
¡ya no hablabas a penas! que me has amado siempre.
¡
Pobre cíngaro !..has tenido que esperar a estar muriendo para oírme decir que
yo también
te he seguido queriendo...
¿
Por qué crees que no he vuelto a ser de ningún hombre,? Eso no te lo he
dicho...
sería
demasiado triste para ti...solo que supieras mi amor, que...¡ Anch'io ti amo, ho sempre
amato,
ti voglio benne caro mío...!
Cuando
hace 15 años viniste a España a verme con tu familia y no quise veros.
Fue porque
no me sentía con fuerzas para verte
y dejarte partir.
No consentí ni
en que nos viéramos...
¡
Cuanto lo siento ahora ! pero no me sentía con fuerzas...
Tuvisteis
que quedaros en casa de dos de mis hijos...
Yo
no permití que vinierais a mi casa. ¡Ya ves!
non podía resistir verte
y después dejarte ir...
pero
tu no lo supiste, no podía decirlo.
Nadie comprendió por
que me negué a verte....
Sabia
que me querías a morir, tu misma hija
me lo dijo en una ocasion y...tu.
Se
el sacrificio que tuvisteis que hacer solo por verme, también sé el
disgusto que tuviste con tu mujer por ello.
Tus
hijos y hasta tu buena compañera, ¡ tu esposa, la pobre..! ellos lo saben , saben
también que las
circunstancias , ajenas a nosotros, nos separaron
¡¡¡ No pudo ser,
tuvimos muy mala suerte
!!!
Aquellos
tiempos no eran estos…
Otra
cosa hubiera sido de haber vivido en estos días
¡Lo
siento mi amor...!
Recuerdo
cuando me decías que cuando fuéramos viejecitos nos reiríamos
acordándonos
de
todas las peripecias que estábamos viviendo.
También de cuando me veías montada
en
mi
bici con camisa y pantalón vaquero ...me cogías en brazos y me llamabas
baquerita linda...
indiecita
querida...
Siento
un gran dolor de no poder estar a tu lado en estos momentos,
¡me entere
demasiado tarde!
Te
llevaré en mi corazón, el poco tiempo que me queda, cerquita de mi hija a la
que conociste
después
de haber aprendido a quererla a través de mi.
Juan
ha venido a casa a quedarse unos días
y me ha contado lo
que estaba pasando.
Cuando no
se encuentra bien se viene aquí,
aunque yo ya poco puedo hacer...
Seguramente
mientras estoy
escribiendo y pensando en ti,
tu te esteras yendo, si es que no has
partido ya.
Vivirásen
mi recuerdo, como vive mi querida princesita...
¡mi nena!
¡amore mio ... caro... ancora ti amo!
María
Sena
13/10/2011


Ahora eres tú el que me hizo llorar, cuánto dolor y el amor lo es.
ResponderEliminarEn aquellos días yo estaba en el hospital junto a él, aunque sólo vine María habría muerto feliz. Pero entiendo y comprendo que me faltaba fuerza. ¿Cómo me arrepiento de no haberle traído a usted cuando él todavía podía moverse.
Maravillosas sus palabras y su historia maravillosa, tenía que tener un final diferente pero la mala suerte ha decidido por ti. Un beso indiecita.. <3
Gracias!!! Sin comentarios, ya todo esta dicho.
ResponderEliminarTienes todo mi cariño Alessandra.