sábado, 14 de junio de 2014

¡Tú y yo!
hasta que una furtiva duda se enredo en mi cabello

y aunque lo intento y reintento ¡no logro desenredar!

¡Tengo miedo amor! no se lo nuestro como va quedar
Solo un deseo, una sombra, un latido del corazón…

Una quimera, un frenesí, un sin vivir, un sin razón…

Dos almas que se encuentran en un lejano callejón

somos tu y yo, anhelando sentir del placer el calor 
Un ansia, una necesidad de ser amado y  amar

Un último grito por vivir, una última ilusión 

Un sueño soñado, una caricia de infinito amor

Solo eso amor mío y nada más ¡solo eso somos tu y yo!
María Sena
14/06/2014

3 comentarios:

  1. La traducción material de los sentimientos es, casi siempre, un hehco despreciado por quienes se creen puros. Pues, ¿sabe usted qué? Pues que es la forma expresiva de la inmaterialidad de lo que se expresa sin saber si es cierto o no. Cuando muchos amantes tratan de tomar caminos equivocados expresando lo que no sienten, el faro que alumbra su verdad es la expresión del deseo y la materialidad. Ahí, poco se puede esconder. La pasión y el placer son difíciles de pones tras un biombo.

    Un cariñoso abrazo, querida María.

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  2. Amiga María precioso, mucha imaginación y gran maestría literaria. Sería necesario tener un estuche donde guardar estas pequeñas joyas en forma de poesía y así disponer de un gran tesoro de incalculable valor.
    Un abrazo.

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  3. Precioso tu poema, todos los seres humanos tenemos esa necesidad de ser amado y de amar a alguien o a algo pero el caso es amar.Besicos

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