lunes, 11 de noviembre de 2013

                    
                    



                    La luna enseñoreándose  esta

vistiendo con sus brillos  al mar

Temerosa esperándote estoy

porque hoy aun no te he visto llegar

y con el alma en un puño voy

Ni  siquiera me atrevo a pensar

lo que en el mar te pudo pasar

Se mar, que enamorado de el estas

¡Es  mio, no te lo puedes quedar!

De tanto esperar mi corazón

lo partió la desesperación

A la orilla las olas venían,

mi herida curar ellas querían

Paso el tiempo pero no el amor

esa mancha grana no se borro

y una flor roja.., ¡allí floreció!

María Sena
10/11/2013

4 comentarios:

  1. Hola María, buenas tardes,
    la espera no solo inquieta al corazón, desespera a todos los sentidos =(
    pero aaaaaaaah, floreció el amor, el deseo consiguió vencer...

    una bonita entrada
    excelente inicio de semana
    un beso y un abrazo

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    1. Gracias querido Ariel por tu comentario y
      especialmente, ¡por ser como eres y estar!
      Besos..,te quiero amigo!

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  2. ¡Hola, de nuevo!

    Que hermosa poesía, María: Le cantas al mar, a la luna y al amor, el amor que nos trae de cabeza a la mayoría, pues sin amor nada tiene sentido y, quiero aclarar... ¡Amor de todos los colores! cuando brota del alma proporciona, abastece la felicidad, viéndose cumplido lo deseado.
    Gracias por compartir tus bonitas letras y, por dejar tu huella.
    Te dejo un fuerte abrazo y mi estima siempre.
    Se muy -muy feliz.

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    1. Así es querida, el amor no tiene fronteras, color ni tiempo, es infinito y lo abarca todo.
      ¡Es el rey de los sentimientos!

      Gracias por el cariño que me inspiras ¡no quiero perderte, te quiero amiga!

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